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El cuidado periódico
de la bicicleta implica:
1.
Para prevenir la corrosión
es bueno lavar la bicicleta con
trapos húmedos, salvo las
zonas con rodamientos.
2.
Es importante asegurarnos de que
no haya fisuras en las bielas, las
llantas y el cuadro.
3.
Comprueba que el juego de dirección
está debidamente ajustado,
que la alineación de las
ruedas es correcta y que las llantas
están centradas.
4.
Ten en cuenta que las zapatas de
freno deben estar en perfecto estado,
no dudes en cambiarlas si están
muy duras o gastadas.
5.
Lava las llantas para evitar que
la suciedad entorpezca la frenada.
Pasar un trapo con alcohol por zapatas
y llantas las mantendrá en
buen estado.
6.
Mide la cadena y comprueba que los
platos y piñones están
bien. En el caso de que estén
muy gastados, sustitúyelos.
7.
Para limpiar la cadena no hace falta
desmontarla. Aplica en primer lugar
un disolvente en spray y límpiala
con unos paños, a continuación
puedes utilizar un lubricante para
los pasadores entre los eslabones.
8.
Limpia y engrasa las barras de las
horquillas de suspensión.
Lubrica con aceite los muelles de
los pedales automáticos y
comprueba la presión del
aire en las horquillas de suspensión
por aire comprimido.
9.
También te recomendamos engrasar
los rodamientos internos de las
poleas guía y tensora del
desviador trasero, las manetas y
los frenos.
10.
Engrasa los bujes de triple marcha.
11.
Asegúrate de que todas las
piezas de la bicicleta estén
correctamente apretadas. Tanto la
fijación de los tornillos
y tuercas del pedalier, como del
freno, de los puentes, de los pivotes
de la suspensión trasera
y la de los cables deben de estar
bien ajustadas.
12.
En el caso de que tengas un sillín
de cuero, hay jabones especiales
para limpiarlo, aunque siempre queda
la opción de aplicar una
grasa específica para dicho
material.
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