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Conducir
rectos
•
Una línea recta en el pavimento
ayuda a mantener el equilibrio.
•
Seguir el curso de la línea
puede ser de utilidad a otros conductores,
ya que los movimientos del niño
serán más predecibles.
Aprender
a señalizar los movimientos
•
Enséñales a pedalear
recto y a mantener el equilibrio
sin realizar cambios bruscos cuando
se giren hacia atrás.
•
Deben de ser capaces de comprobar
el tráfico que hay frente
a ellos y tras de si para señalizar
la maniobra que vayan a realizar.
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Enséñales como indicar
el desvío a la derecha y
a la izquierda y cuando parar.
Rodar
en un entorno conocido y seguro
•
Circula con el niño por lugares
conocidos y seguros, indicándole
y analizando los posibles peligros.
De este modo y progresivamente irá
tomando conciencia de ellos.
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Permite que vaya delante. Los coches
verán mejor a un adulto que
a un niño. Si vamos delante
aumentaremos la seguridad en cruces
e intersecciones. En función
del camino, elige lo más
apropiado.
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Planead juntos la ruta, le hará
sentirse parte del plan.
Opciones
de ruta
•
Las bicicletas son vehículos
y por lo tanto, piensa que este
es un entrenamiento para futuros
conductores.
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Hacia los 10 años de edad
los niños ya pueden realizar
itinerarios más largos. Si
van solos asegúrate de que
toman las decisiones correctas.
•
Si vais de paseo por el campo, presta
atención al uso de desarrollos
cortos en pista. Evita recorridos
que puedan resultarles excesivos.
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