1.
Aunque existen bolsas especiales
para transportar bicicletas,
una vez llegas a tu destino
y si piensas viajar el resto
del trayecto en bici, es complicado
deshacerte de la bolsa. Así
que, para según qué
casos, una caja de cartón
adquirida en cualquier tienda
de bicis será suficiente.
Además, con cuerda
puedes fabricar un asa que
te facilite el transporte.
2.
Lo más cómodo
es que los pedales y las ruedas
vayan desmontados –las
ruedas desinfladas recuerda-.
3.
Para conseguir que la bici
quede lo más plana
posible deberás girar
el manillar hasta quedar en
paralelo al cuadro.
4.
También es conveniente
cubrir los radios para que
no sufran y se deformen. Bajar
el sillín es una buena
práctica, así
como proteger los cambios
o los frenos.
5.
Como en la caja siempre queda
algún hueco puedes
aprovechar el espacio sobrante
para las herramientas, alguna
alforja y el mismo saco de
dormir expandido que hará
las veces de protector. Cuida
el sobrepeso de la caja.
6.
Finalmente, sella la caja
con abundante cinta adhesiva,
pues es fácil que se
rompa.
7.
Cuanto antes llegues al mostrador
de facturación mejor;
probablemente evitarás
problemas y una larga espera.
8.
Tened en cuenta que, en ocasiones
cuando toca recoger el equipaje,
sí éste es considerado
especial, suele ser entregado
por otra puerta destinada al
efecto. http://www.bikeaccess.net/BikeAccess/default.cfm.
(experiencias en relación
a los medios de transporte) |